lunes, 22 de noviembre de 2010

Los helechos

 
 
Los helechos tienen fama de delicados, pero no es así, ya que tan sólo con un poco de luz indirecta, elevada humedad ambiental y buena tierra, la mayoría se desarrollan muy bien. Los helechos son plantas muy primitivas que no producen flores y que por ello para reproducirse utilizan unas partículas diminutas que se denominan esporas. Se conocen unas 10.000 especies distribuidas por todo el mundo, pero en mayor medida en zonas cálidas y húmedas. En la Península ibérica y Baleares se encuentran 111 especies. Se pueden encontrar desde el nivel del mar hasta grandes altitudes.
En los bosques abundan los helechos en zonas donde los rayos del sol están filtrados por las ramas de los árboles y donde tienen un suelo muy rico en humus, debido a la gran cantidad de hojas de árboles caídas durante años. Aunque también se pueden ser como es el caso del " helecho escamoso" Ceterach officinarum, que nace al sol en las rocas.
Presentan gran diversidad de formas que van desde minúsculas plantitas hasta árboles de 20  metros, como es el caso de los helechos arborescentes Cyathea  y Dicksonia.
 
 
Las esporas se forman en los esporangios, que son pequeños racimos de agrupaciones muy pequeñas, denominadas soros, y que aparecen bajo las frondes o falsas hojas o al borde de ellas. Cuando una espora cae al suelo empieza a desarrollar una nueva plantita, parecido a una hoja, y que se denomina prótalo.
 
Para un buen desarrollo como hemos dicho anteriormente, se deben situar en zonas muy iluminadas, pero resguardado de los rayos directos del sol. La humedad es otro factor importantísimo, ya que ésta debe ser muy alta durante todo el año, pero en especial en los meses calurosos. Para conseguir un mejor ambiente, se debe pulverizar muy frecuentemenete el ejemplar o colocar bajo la maceta un recipiente con un poco de agua. En cuanto a la tierra que necesita, deberá tener una elevada proporción de turba, que se deberá abonar quincenalmente con   un producto pobre en cal mientras dure la época de crecimiento. Un ambiente ventilado, pero sin corrientes de aire ni cambios bruscos de temperatura también lo agradecerán. La temperatura ideal debe oscilar entre 15-25ºC, no soportanto las heladas.
Es una planta muy apreciada para el interior de las casas, donde es más fácil procurarle lo que necesita para su desarrollo, además de ser muy elegante para colocar encima de una mesa, o en un macetero colgante del techo. Se usa mucho en los cuartos de baño, por ser la zona donde más humedad hay.
Para multiplicarlos se hará, por división de plantas, separación de estolones, rizomas, o esporas, según especie. Para  la división, como en los géneros Nepholepis y Adiantum, se deja una cantidad de raíces en cada parte y enterrarlos tapando solamente éstas, nunca los tallos. El género Nepholepis también se reproduce bien por estolones, ya que emiten largos y finos estolones con yemas terminales que al tocar el suelo generan hijuelos. Se pueden separar con algo de tierra y colocar en otra maceta. La reprodución por semilla a partir de esporas, es un método complicado y no muy recomendado para aficionados. Existen especies que funcionan muy bien con el cultivo in vitro.
 
Enfermedades y Plagas
Las enfermedades que les atacan más frecuentemente son las producidas por hongos o bacterias, como la antracnosis, que evitaremos reduciendo el calor y la humedad excesivas y los moteadas y manchas, que se combatirán con Zineb, vertiéndolo directamente sobre la tierra, sin tocar la planta. La Botrytis, se produce por exceso de humedad o el riego directo, tratar preventivamente con Benomilo y    el Pythium ataca sobre todo a las raíces de las plantas jóvenes, para prevenirlo usar Clortalonil.
Entre los parásitos, destacan los pulgones, para los que se usará Malathion o polvos de piretrinas, las cochinillas, que se les administrará tratamiento a base de Oleoparation  y los thrips, que se combatirán con Lindano en baja concentración. El nemátodo foliar (Helenchoides fragariae), provoca daños en hojas, facilmente reconocibles por el color  pardo rojizo de la base de los frondes, para lo cual haremos tratamientos  con Aldicarb, Oxamilo o Fenamifos.
Son bastante sensibles a los tratamientos químicos, por lo que no se debe emplear DDT, Diazinón, etc. El Malathion y Sevín, sólo se usarán en dosis muy bajas.

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