viernes, 29 de mayo de 2015

Fin del Imperio Bizantino.1453.

A lo largo de su dilatada historia, el Imperio bizantino sufrió numerosos reveses y pérdidas de territorio, pese a lo cual continuó siendo una importante potencia militar y económica en Europa, Oriente Próximo y el Mediterráneo oriental durante la mayor parte de la Edad Media. Tras una última recuperación de su pasado poder durante la época de la dinastía Comneno , en el siglo XII, el Imperio comenzó una prolongada decadencia que culminó con la toma de Constantinopla y la conquista del resto de los territorios bajo dominio bizantino por los turcos, en el siglo XV.

La cronología de la conquista turca fue aproximadamente así:

1365.- Toma de Adrianópolis (Edirna)
1371.- Victoria sobre serbios, griegos y búlgaros en Marissa.
1389.- Victoria de Kosovo contra tropas serbias, bosnias, búlgaras, polacas y válacas.
1395.- Victoria de la resistencia válaca en Rovina. (Al Norte del Danubio)
1396.- Los turcos derrotan en Nicópolis a cruzados occidentales y tropas húngaras.
(1421-1451). Murad II, incorpora territorios sujetos a tributo en tiempos anteriores.
1444.- Los turcos derrotan a una nueva cruzada húngaro occidental en Varna.
1448.- Victoria turca contra los húngaros de nuevo en Kosovo.
1459.- Los turcos se anexionan Serbia.
1463.- Son derrotadas Bosnia y Herzegovina.
1479.- Albania y Montenegro aceptan ser tributarios de los turcos.



Los turcos otomanos habían surgido como un pequeño estado en el Noroeste de Anatolia, tras el hundimiento del sultanato Rum. Reciben su nombre de su organizador, Otmán I, y consiguieron unidad y fuerza a las órdenes de Orján, el hijo de Otman. Su empuje se debió en parte al apoyo de los “gazi”, guerreros musulmanes que practicaban la jihad (la guerra santa se denomina en turco “gaza”), dispuestos a luchar contra el imperio bizantino.

Los otomanos disponían de unos 12 grandes cañones. El mayor de ellos era tan pesado (aproximadamente, unas 9 toneladas) que su desplazamiento desde la fundición de Adrianópolis hasta Constantinopla fue encomendado a una compañía de 100 hombres y a un tiro de 15 pares de bueyes.

La artillería otomana comenzó a bombardear las murallas el 6 de abril y no dejó de hacerlo hasta el final del sitio, realizando una media de 100-120 disparos al día. Como consecuencia, considerables porciones de la muralla exterior fueron reducidas a ruinas, a lo que se sumó el efecto de las operaciones de minado y contraminado practicadas por los contendientes.

 A pesar de todo, la resistencia del triple cinturón de murallas y la determinación de los defensores hizo que, al final, la toma de Constantinopla tuviera que decidirse en el cuerpo a cuerpo.

jueves, 14 de mayo de 2015

El Pacto de Varsovia 14 de mayo de 1955.

Tras la II Guerra Mundial, las diferencias entre las grandes superpotencias mundiales quedaron nítidamente reflejadas. Merced a ello, el planeta quedó dividido en dos bloques bien distintos: los países aliados de EE.UU. defensores del capitalismo, y los países en la órbita de la URSS, bajo regímenes comunistas.
El pacto de Varsovia es un Tratado que suscribieron la Unión Soviética y sus satélites europeos, el 14 de mayo de 1955, en la capital polaca. Tiene su origen en la Conferencia de los ocho Gobiernos comunistas en Varsovia, del 11 al 13 de mayo de 1955. 
Pacto de Varsovia
Lo integran Albania, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumanía, Alemania Oriental y la Unión Soviética, con un Comando único que tiene su Cuartel General en Moscú, asesorado por un Consejo de Ministros, un Comité Consultivo (instituido en Praga en enero de 1956 con la misión de examinar las cuestiones generales referentes a la consolidación de la capacidad de defensa y a la organización de las Fuerzas armadas unificadas y con competencia para tomar las decisiones apropiadas) , un Estado Mayor Combinado y el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas unificadas (considerado como el órgano más importante del sistema) competente para los asuntos estrictamente militares
Su misión es la defensa mutua contra cualquier ataque a uno de los miembros y la consulta sobre los asuntos internacionales que afectan la seguridad y defensa del grupo de naciones que lo forman. El pacto viene motivado por la formación de la Unión Europea Occidental, con la participación de Alemania Occidental y su integración en el bloque del Atlántico Norte.

Como apoyo logístico dispone del Consejo de Ayuda Económica (COMECON), que lo forman los mismos países del Pacto de Varsovia, más Mongolia y menos Albania, hallándose como observadores China Popular, Corea del Norte y Vietnam del Norte.

El COMECON se organizó en 1949 y su sede central también se encuentra en Moscú.

                                                         Acción militar
 La única acción militar del Pacto de Varsovia fue dirigida contra un Estado miembro: Checoslovaquia. (En el otoño de 1956, la URSS llevó a cabo de forma unilateral la invasión de Hungría, otro Estado miembro del Pacto de Varsovia). En agosto de 1968, como respuesta a una serie de reformas liberalizadoras promulgadas por el gobierno checoslovaco, conocidas como la primavera de Praga, tropas de la URSS, Polonia, Hungría, Bulgaria y Alemania Oriental (República Democrática de Alemania) invadieron Checoslovaquia y forzaron el retorno a un régimen afín a la ortodoxia soviética. Rumanía se opuso a la invasión, por lo que no participó en ella, pero continuó siendo miembro del Pacto.


 Todas las funciones militares conjuntas cesaron a finales de marzo de 1991, y en julio los dirigentes de los seis países miembros restantes acordaron la disolución de la alianza.

El 12 de marzo de 1999, la República Checa, Hungría y Polonia –antiguos miembros del Pacto de Varsovia –se unieron a la OTAN. Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia lo hicieron en marzo de 2004.